FESTIMAD'96

Tomado prestado de la Home Page de Manuel Casal Lodeiro (esperemos que no le moleste)
A continuación encontraréis unas pequeñas críticas de los conciertos a los que asistieron nuestros intrépidos y alternativos reporteros con motivo del FestiMad'96.
  • FESTIMAD
    Por encima de fallos y aciertos, por encima de cualquier otra consideración, la pasada edición del Festimad ha supuesto algo tan importante como el que por fin los grandes festivales lleguen a nuestras tierras, después de tantos años de incomprensible ausencia. Con todo el respeto por el resto de iniciativas de este tipo que se han venido celebrando en los últimos años (Espárrago, Benicassim, Pop festival), el de este Festimad a sido quizá, problemente, el primer cartel equiparable en calidad y cantidad a (casi) cualquier otro festival de cualquier parte del mundo; y eso es algo que hay que celebrar sin duda, sobre todo si, como se prevé, significa tan sólo el principio de una gran explosión que no por tardía va a ser menos bienvenida. Es verdad que hubo aspectos negativos, como las cuatro!! horas que nos llevó a muchos entrar el viernes al recinto, o las interminables colas que se organizaron para casi todo, pero qué poco importante, qué pequeño parece todo eso ante la grandeza de un festival de rock. Durante un par de días es como si el mundo fuera sólo eso: música, diversión, aire libre, mogollón de gente en tu misma onda y más música; todo lo demás no existe.

    Toda una fiesta de la gente joven en la que sólo se respiraban buen rollo y buenas vibraciones por todas partes. El binomio juventud-música volvió a funcionar, dando de paso toda una lección de actitud y comportamiento, aunque por supuesto quienes tendrían que oír no estarán escuchando...

    Desde luego, hay muchos sobresalientes que poner (las bandas, buena parte de los aspectos organizativos), pero el más grande de todos yo se lo daría al montón de almas que nos juntamos allí para hacer de todo aquello algo tan grande y tan especial, una experiencia para ser recordada toda la vida.

    En cuanto a la organización, hubo un poco de todo, como es prácticamente inevitable en un evento de estas dimensiones. Vaya por delante, eso sí, el agradecimiento de parte de todos los que disfrutamos del festival a toda la gente que se mojó y que trabajó para que aquello saliera adelante; es fácil criticar lo que está mal, pero, para que algo salga mal, primero hay que hacerlo, y los que hemos organizado cosas alguna vez, a mayor o menor escala, sabemos de lo difícil y, sobre todo, lo ingrato que puede llegar a ser, por el montón de varapalos que se reciben, muchas veces por parte de gente que no tiene derecho a darlos. De todas formas, eso no implica que no haya que señalar los aspectos negativos, que siempre hay alguno, sobre todo si la crítica es constructiva y se hace con la sana intención de mejorar en lo posible.

    La entrada al recinto fue probablemente lo peor, seguido de cerca por una zona de acampada muy poco adecuada. Supongo que ambas circunstancias fueron motivadas por una afluencia de público superior a la esperada que desbordó las previsiones y la capacidad de la zona de acampada prevista. Personalmente, también me decepcionaron un poco los comentarios previos a la celebración del festival sobre el lugar en cuestión, a tenor de lo que luego era en realidad: se nos estaba vendiendo un paraíso terrenal cuando no era para tanto, y si no que se lo digan a todos los que tuvieron (tuvimos) que acampar junto a un "río" que era una auténtica cloaca, en una zona prácticamente sin césped. En definitiva, el sitio no estaba mal para organizar un festival, pero no está bien crear falsas expectativas.

    Todo esto, y algunas cosas más, como la falta de fuentes (hasta en las fuentes había que hacer cola) son realmente problemas que pueden parecer muy grandes en un momento dado pero que se olvidan enseguida cuando empiezas a ver conciertos y te metes en el festival; pero precisamente por eso hay un aspecto que no se olvida tan fácilmente, porque afecta a la propia percepción que se tiene del asunto, como es la situación del segundo escenario, cuesta arriba; realmente incómodo, deslució más de una actuación. Algo a corregir para el año que viene.

    Porque, eso sí, todos estamos esperando ya una próxima edición. Ahora que hemos empezado no nos podemos parar. Mientras, y a lo largo de todo el verano, habrá otros festivales, alguno nuevo, otros potenciados con respecto a su pasado más reciente, y por eso debo acabar este comentario con la misma reflexión con la que lo empezaba: dadnos rock, dadnos música, nosotros pondremos todo lo demás. Ahora más que nunca, y por si había alguna duda, sabemos que aquí también se puede hacer, tan bien o mejor que en ningún otro lugar.
    ---Iñaki Díaz de Etura
    Más detalles para ilustrar el ambiente... Fue un festival para otros sentidos que la vista y el oído: por ejemplo el olfato, saturado del olor a hachís durante los dos días.

    Y una orgía sensual los momentos de baile en la carpa dance, sobre todo con el house minimalista y el trance (daba gusto ver tanto rockero bailando totalmente desinhibido y sin prejuicios). Las performances ciber-sado-maso-industriales también contribuían al clima y daban un reposo a los cuerpos. Rock industrial y proyección de vídeos psicóticos para amenizar las actuaciones.

    Un fallo más de organización que debemos sumar a los ya expuestos fue la falta de sitios donde cambiar el dinero (sólo dos), donde había que tomárselo con mucha calma y la gente demostró ser muy comprensiva.

    Además los WC y el río eran una peste continua (podéis imaginar el resultado de mezclarse estos olores con los vapores del cannabis...).

    Y finalmente compadecer a quienes durmieron en el camping, todo cuestas y arena (¿dónde estaba esa magnífica naturaleza que debíamos tener cuidado en no estropear?).

    ---Casdeiro
  • DIRTY POND
    Acabábamos de llegar tras las desventuras que ya os hemos contado. Estábamos sentados relajándonos un poquito con la primera cerveza en la mano, a unos cien metros del escenario Madrid Rock, donde los más afortunados ya estaban disfrutando de las primeras actuaciones.

    Y nosotros desde la distancia, oyendo a nuestro primer grupo. ¿Qué apreciamos? Pues un buen power-pop, sin derroches de originalidad pero cumpliendo su función. Entretenidos.

    ---Casdeiro
  • EL CLUB DE LOS POETAS VIOLENTOS
    A estos sí que nos acercamos a verlos al escenario Madrid Rock. Y confirmamos nuestras primeras impresiones sobre el grupo y su hip-hop y ragga lírico hasta extremos sorprendentes. Haciendo auténtico proselitismo de su "Imperio Alfabético Sinfónico" entre la multitud congregada para escucharles y corear sus consignas subidos a las parras (buena atalaya, sí señor).

    Rimas más que ocurrentes: inteligentes. Referencias a personajes superheroicos de comic-book... Una auténtica sobredosis de palabras que arrancaba aplausos espontáneos con algunas de sus frases.

    Merecen la pena si les aguantas el ritmo mental y musical.

    ---Casdeiro
  • ENEMIGOS
    Cañeros como siempre no nos defraudaron. Sus tablas (se les notan), su toques zeppelianos, el perro de Josele y un meritorio "Madrileko Neguak" para disfrute de los que veníamos de tierras euskaldunas a un Madrid primaveral.

    Quizás faltó algún tema clásico de la banda pero nos hicieron subir la adrenalina bajo el sol de aquel atardecer rockero.


    ---Casdeiro
  • FLECHAZOS
    Pasables. Pero un tanto blandos entre tanto rock (actuaron después de Enemigos). La gente, sin embargo, se lo pasó bien bailando sus himnos pop.

    ---Casdeiro
  • SMASHING PUMPKINS
    Unas pocas decenas de almas delante mío y unos cuantos miles más detrás, todos dispuestos a vivir la experiencia Smashing Pumpkins. La magia empezó incluso antes que el propio concierto, en forma de una introducción sobrecogedora que hizo aún más emocionantes si cabe esos momentos tan sublimes que preceden a la salida de los músicos. Entrada que fue tranquila, mientras "Mellon Collie and the infinite sadness" sonaba de fondo, pero pronto empieza la descarga: los primeros guitarrazos con "Where boys fear to tread", y la audiencia enloquece. Billy está inmenso, dominante, con su cabeza recién afeitada y su ya típico atuendo, que era el de muchos más de nosotros aquella noche (I'm your lover, I'm your Zero...). Iha y D'arcy visten chaquetas de cuero; es que hace bastante frío. A Chamberlin casi ni le veo desde aquí abajo, escondido como está detrás de su enorme kit.

    La selección de temas fue bastante predecible, es decir, a gusto de la mayoría: potencia, rabia y guitarrazos constantes, con alguna concesión a la delicadeza de algunos de sus cortes más pausados. Fueron sólo 15 temas y es inevitable que algunos de los que cada uno esperábamos se quedaran fuera ("Here is no why", "Muzzle", "Rocket" o "Rhinoceros" fueron algunos de los que yo eché de menos), pero, en conjunto, la actuación respondió a las expectativas razonables.

    Repetidas veces se ha hecho alusión al presunto mal ambiente que parece reinar entre los cuatro músicos en sus actuaciones ("... el grupo que toca como si se odiaran unos a otros..."), así como (y quizá a causa de) su astío por todo lo que rodea al mundo del rock (¿dónde he oído esto yo antes?). Bueno, pues al menos en este caso no fue así. Aparte de estar impecablemente bien compenetrados (el concierto fue técnicamente casi perfecto), se les veía distendidos, dialogando entre ellos y, en ocasiones, con el público. Quizá con un cierto poso de arrogancia gratuíta por parte de Billy (nada nuevo bajo el sol, una vez más), pero a este tío se le perdona todo eso, y mucho más si hiciera falta; es un genio, y el resto de los mortales necesitamos a genios como él para ser un poquito más felices.


    Al concierto de nuevo. Comenzó con potencia, con un sonido contundente, atronador. Las dos guitarras dan un juego impresionante, y más si una de ellas se llama James Iha. Billy Corgan es la voz, es la presencia escénica, es el genio compositivo; Iha es el creador de unos sonidos alucinantes que reproduce con soltura en directo. Pero, por encima de todo, son Smashing Pumpkins; y suenan a Smashing Pumpkins, o sea, como nadie más en este planeta puede sonar.

    Nos dejan descansar con un par de temas suaves y vuelven a golpear. Consignas imperecederas, cada uno ha hecho suyas aquellas con las que más se identifica, tras muchas horas de escucha a sus discos. Ahora tenemos el placer de poder escupirlas de una vez. Come along for the big fight to rock. Seguro. ...and god is empty, just like me. Y más guitarras. Genial, eso que suena ahora es "Today". Cuántas veces soñando con este momento. "Thru the eyes of ruby" suena inmensa, emocionante. The night has come to hold us young. Y, por supuesto: The world is a vampire. And despite of my rage I'm still just a rat in a cage.

    Tras una hora justa, se despiden, pero nada en este mundo podía impedir que nos regalaran un poco más de gloria. "1979" y "x.y.u."

    Ha sido sólo una hora y veinte, pero yo tardaré bastantes más en volver a este jodido mundo. Today (that day) is the greatest day I've ever known.
    Gracias, tíos, desde hoy vivo para volver a veros.

    ---Iñaki Díaz de Etura
  • TERRORVISION
    Puede que no vayan a cambiar la historia del rock (seguro que no), pero sería de idiotas no reconocer el valor de una banda como Terrorvision. Potentes y, sobre todo, muy divertidos. Su directo es grande, gracias a sus buenos temas y, en buena parte, a la enorme presencia escénica de su cantante, un performer genial, capaz de hacer bailar a las piedras.

    Me da igual que aquello estuviera lleno de quinceañeras más o menos despistadas. Seguro que disfrutaron casi tanto como yo del montón de buenas vibraciones que nos llegaron. Afortunadamente, no todos los ingleses son unos putos engreídos que creen tener el mundo a sus pies; Terrorvision supieron ganarse a su audiencia con buena música y un montón de simpatía. Notable.

    ---Iñaki Díaz de Etura
  • LOS PLANETAS
    Impresionante afluencia de público a un concierto que debió programarse en el escenario más grande. El concierto, sus bajos potentes... como siempre. Les vimos de lejos porque no queríamos morir aplastados y a esta gente hay que verlos con más comodidad. Correctos.

    ---Casdeiro
  • FFF
    Quizá la gran sorpresa del festival. Sorpresa mutua, además, porque creo que hasta ellos mismos estaban alucinando con el jaleo que estaban armando entre un público que apenas les conocía y que necesitó poco más de veinte segundos para conectar y empezar a moverse. De todas formas, nos lo pusieron fácil; su combinación funky-thrash (así lo definieron ellos mismos) no deja indiferente. Energía y buen humor sin concesiones y, además, mensaje (I am a nigger, you are a nigger, no-sé-quién-más es también un nigger...).
    ---Iñaki Díaz de Etura
    ¡Qué bien nos lo pasamos con estos tíos, tan simpáticos como cañeros! En el apartado musical podemos describir su funcky-trash como una fusión de Living Color con Faith No More. Y la mezcla funcionó. Y sus pintas, futboleras unos, trajes de mujer degarrados otros... Y su actitud, que conectó con el público enseguida. Nos tiraron unas naranjas (tal vez para compensar lo que sus compatriotas hacen con los camiones españoles de fruta...), nos animaron a corear sus consignas comprometidas (todos somos negros), se metieron con el amigo Chirac y sus petardos atómicos... Hasta que les tuvieron que echar, porque si nos dejan les tenemos allí otros 45 minutos más. ¡Supermajos!

    ---Casdeiro
  • BRACKET
    Punk rock melódico, cañero y enrollado. Estuvieron de gira por España hace unos meses y se ve que se lo pasaron bien, porque se les notaba muy a gusto en el escenario, y eso es casi siempre sinónimo de un buen concierto. A pesar de que la manida etiqueta en cuestión suene casi peyorativa para los puristas de lo alternativo, en privado muchos reconocen que les sigue gustando Green Day. Bracket están en la misma onda, aunque suenan básicamente a ellos mismos. Me da exactamente igual si son punk o no, ni siquiera me lo planteo. Simplemente disfruto con su música.

    ---Iñaki Díaz de Etura
  • FILTER
    No sabemos que pasó pero anunciaron que se suspendía por enfermedad...
  • POSIES
    El power pop tan en boga últimamente por estas tierras tiene también su historia, y Posies forman parte de ella. Una banda trascendente, imprescindible para los amantes del género y para todo aquel que aprecie el talento. Guitarras potentes, melodías intensas, muchas emociones que transmitir. Más apropiados quizá para tocar ante una audiencia que les conozca y les siga, lo cual no es siempre el caso en festivales; no son una banda que enganche por la superficie, sino más bien por el fondo. Gran show el suyo en cualquier caso.

    ---Iñaki Díaz de Etura
    Muy bien. Lo mejor el "Please Return It" (versión estupenda del tema de White Flag). También versionearon a Hüsker Dü.

    ---Casdeiro
  • THE JESUS & MARY CHAIN
    Me dio la impresión de que la mayoría de la gente fue a verles sólo por ir situándose para el concierto que venía después en aquel escenario: Smashing Pumpkins. Estaban esperando y no se implicaban mucho con el grupo, que por otra parte, tampoco ponía nada de su parte: mosqueo porque les filmaban (¿qué pasa? ¿no avisan a los grupos de estas cosas o es pose de niñatos bordes?), totalmente autistas (a su puta bola)...

    Al final su música consiguió movilizar un poco a la gente, pero teníamos la mente en otro sitio...

    ---Casdeiro
  • R.A.T.M.
    El auténtico trallazo que todos esperábamos. Sí, ya se que fue corto, que no hicieron bises... todo ello era predecible a cuenta de lo que venían haciendo en conciertos precedentes. Y ahí se acaban todos los peros que se me ocurren. El resto fue disfrutar de una de las bandas más potentes del momento; potentes en todos los sentidos. Descargando su rabia, que es también nuestra rabia. Contra la máquina. Compromise, conformity, assimilation, submission, ignorance, hypocrisy, brutality... elige uno, todos son jodidos sueños americanos. And I was born to rage against them. Personalmente, el momento en que abrieron con "Know your enemy" fue uno que no olvidaré mientras esté en este mundo. Y eso fue sólo el principio. Después vinieron todos sus temas emblemáticos: "Bullet in the head", a bullet in your fucking head; "Bombtrack"; "Killing in the name"... y temas destinados a serlo, los fabulosos "Bulls on parade", "People of the sun", "Vietnow", "Revolver"; tan incendiarios como los precedentes, aunque lógicamente la audiencia estaba esperando preferentemente aquellos. Lógico, han sido varios años de espera para poder por fin gritar con Zack que no haré lo que me digan; que se nos ha acabado la paciencia y que vamos a recuperar el poder; que se van a enterar, que se van a quemar.
    Es una gozada ver a Morello reproducir toda su gama en directo. Realmente suenan todos sus alucinantes efectos. Un paréntesis en la descarga para que Zack coja aire (nosotros también) y vuelta a la carga. Más consignas, más ruido y más, mucha más rabia. Más razones para seguir luchando contra ellos, contra su mundo, contra su yugo, contra su máquina. No nos quieren oir, pero no podrán hacernos callar.

    No importa demasiado que su fórmula no esté muy abierta a la evolución; mientras haya rabia, Rage against the machine tendrán razón de ser, y nosotros seguiremos alimentándonos de su energía.

    ---Iñaki Díaz de Etura
    Tras un ligero retraso comenzó su actuación bajo una preciosa luna (e incluso hubo quien vio un cometa de cola difusa).

    Nos encontramos con "Bullet In Ya Head" demasiado pronto tal vez (temí que quemasen sus mejores temas al principio), pero supieron matener el tipo durante todo el concierto y no decayó. Zack estab muy quieto al principio pero fue calentando motores hasta entrar en esa famosa epilepsia hard-core suya.

    Así trascurrió el concierto, con la emoción a un nivel alto desde el comienzo. Inevitablemente la consigna de "Vivan los zapatistas" resonó aquella noche.

    Quizás defraudó un poco el nivel de las guitarras, cuyos efectos no estaban a la altura del disco, pese a que levantan orgullosos la bandera de la naturalidad en sus grabaciones. No sé: algo fallaba.

    Pero una cosa por otra: si los efectos de guitarra flojeaban, disfrutamos un extra inesperado: las sirenas de las ambulancias que recorrían el Parque cada 5 minutos le daban un toque perfecto a las canciones.

    Lo peor la avalancha de la gente a la salida, lo cual no era de extrañar puesto que era un verdadero cuello de botella debido a la equivocada disposición de los dos escenarios grandes.

    ---Casdeiro
  • RANCID
    Espléndidos. Con una propuesta de cierta entidad y muy variada; una puesta en escena colorista y divertida, y un público entregado desde el primer tema.

    Uno sabe cuándo es su momento y cuándo no, así que esta vez las primeras filas quedaron para otros, más devotos de la banda; pero aún desde una cierta distancia se pudo comprobar que el supuestamente iba a ser el primer gran concierto del festival respondió con creces a las expectativas.

    Rancid no tienen un directo técnicamente exquisito, pero ni falta que les hace, para eso son punks. Su sonido, en cambio, rebosa energía y no carece de esa creatividad que quizá se eche en falta en otras bandas de su misma onda. Son grandes y, más importante, muestran aptitud para crecer. Que así sea.

    ---Iñaki Díaz de Etura

Colaboraciones y comentarios: casdeiro@encomix.es

 

Esperamos tus sugerencias y reseñas en festivaleros@gmail.com


 

Visitas: